Qué es el Alzheimer y cuáles son sus síntomas

La enfermedad de Alzheimer, que es la causa de demencia más común, acapara entre un 60% y un 70% de los casos de demencia.

 

Qué es el Alzheimer

El Alzheimer es una una enfermedad cerebral, no contagiosa, progresiva e irreversible, que altera la personalidad y destruye de forma gradual la memoria de una persona, al igual que las habilidades para aprender, razonar, hacer juicios, comunicarse y llevar a cabo actividades cotidianas. Estas habilidades se pierden como consecuencia de la muerte de un tipo de células del cerebro, las neuronas.

Por qué se llama Alzheimer

Su nombre proviene de Aloís Alzheimer, un neurólogo alemán que en 1907 describió los síntomas que presentaba una mujer de 48 años como graves problemas de memoria así como las características neuropatológicas de la enfermedad de Alzheimer.

La demencia, ¿es lo mismo que el Alzheimer?

Hablamos de demencia cuando una persona experimenta un conjunto de síntomas que implican la pérdida gradual y progresiva de la memoria, el pensamiento y las habilidades mentales en general. La demencia por tanto no es una enfermedad en sí misma, sino que es un término que engloba diferentes tipos de enfermedades, entre ellas, el Alzheimer, que es la causa más común de demencia.

Cuáles son los principales síntomas de le enfermedad

Olvidos o dificultad para recordar información reciente

Qué se ha comido o qué se ha hecho durante el día. Olvidos de fechas o hechos relevantes, el día de la semana o el año en curso.

Repetición en bucle del mismo tema o pregunta: Dónde vamos mañana o quién vendrá de visita.

Dificultad para seguir instrucciones:Realizar la contabilidad doméstica, tomar su medicación correctamente, cocinar, ir a comprar o vestirse.

Dificultad para orientarse en lugares conocidos: Como no saber volver a casa cuando se ha salido a comprar o confundir los lugares donde acaba de estar o en los que se encuentra en este momento.

Confusión con la identidad de las personas y dificultad para apreciar el paso del tiempo: Como confundir conocidos actuales con otros del pasado.

Dificultades para seguir una conversación: Mostrar un lenguaje empobrecido, a menudo con dificultades para dar nombre a objetos cotidianos o abandonar una conversación a medias sin ser consciente.
Pérdida de objetos personales importantes o dinero.

Alteraciones del juicio que propicien que caiga fácilmente en engaños por parte de otras personas.

Alteraciones del cuidado y la higiene personal y del hogar. 

Falta de interés o dificultad para realizar actividades a las que la persona era aficionada.

Pérdida de interés por la interacción social con otras personas. Dificultad para interpretar bromas o el estado de ánimo de los otros.

Cambios de personalidad: A menudo la persona se vuelve más desconfiada e incluso agresiva o puede estar deprimida y llorar sin motivo aparente.

Nerviosismo en ambientes o situaciones nuevas en que la persona tiene dificultades para controlarlas.

Cuál es el tratamiento

No existe ningún tratamiento que frene o modifique la evolución de la enfermedad. Existen medicamentos que ayudan a paliar temporalmente la sintomatología de la enfermedad. Entre los más frecuentes están la Rivastigmina (Prometax, Exelon), la Memantina (Ebixa, Axura), el Donepezilo (Aricept) y la Galantamina (Reminyl).

Datos de la enfermedad

España registra cada año unos 40.000 casos nuevos de alzheimer, aunque según los neurólogos la cifra se queda corta, ya que se estima que entre un 30% y un 40% de los episodios están sin diagnosticar.

El alzheimer como enfermedad degenerativa inicia la destrucción neuronal alrededor de 30 años antes de que se detecten los primeros síntomas, lo que supone que la enfermedad comienza su avance cuando el cerebro deja de madurar, algo que ocurre generalmente entre los 25 y los 30 años.

 

¿Sabes qué es un certificado del niño sano?

Control del niño sano

La niñez es una época de crecimiento y cambios rápidos. Los niños tienen controles pediátricos de niños sanos con mayor frecuencia cuando son más jóvenes. Esto se debe a que el desarrollo es más rápido durante estos años.
Cada control pediátrico incluye un examen físico completo. En este examen, el médico verifica el crecimiento y desarrollo del bebé o del niño pequeño con el fin de encontrar o prevenir problemas.

 

El proveedor de atención médica registrará el peso, la estatura y otra información importante del niño. Asimismo, la audición, la visión y otros exámenes serán parte de algunas consultas o controles.

 

Incluso, si su hijo está saludable, los controles del niño sano son un buen momento para enfocarse en el bienestar de su hijo. Hablar sobre maneras para mejorar el cuidado y prevenir problemas ayuda a mantener a su hijo saludable.

 

Durante las consultas o controles del niño sano, usted recibirá información sobre temas como:

  • Sueño
  • Seguridad
  • Enfermedades infantiles
  • Qué esperar a medida que el niño crece

Anote sus preguntas y preocupaciones y llévelas con usted. Esto le ayudará a sacar el mayor provecho de las consultas.

El proveedor pondrá atención especial a cómo está creciendo el niño en comparación con las pautas del desarrollo normal. La estatura, el peso y el perímetro cefálico del niño se registran en una curva de crecimiento. Esta tabla será parte de la historia clínica del niño. Hablar sobre el crecimiento del niño puede ser un buen punto de partida para la conversación acerca de la salud general del niño. Pregunte a su proveedor acerca de la curva del índice de masa corporal (IMC), que es el instrumento más importante para identificar y prevenir la obesidad.

Su proveedor también le hablará sobre otros temas relacionados con el bienestar como los asuntos de las relaciones familiares, la escuela y el acceso a los servicios de la comunidad.

Existen varios calendarios para los controles del niño sano de rutina. A continuación se da un calendario recomendado por la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

CALENDARIO DE ATENCIÓN EN SALUD PREVENTIVA

Una consulta con el proveedor antes de que nazca el bebé puede ser particularmente importante para:

  • Padres por primera vez
  • Padres con embarazos de alto riesgo
  • Cualquier padre que tenga preguntas acerca de temas como la alimentación, la circuncisión y asuntos relacionados con la salud general del niño

Después del nacimiento del bebé, la siguiente consulta debe ser entre 2 y 3 días después de llevar el bebé a casa (para niños que están siendo amamantados) o cuando el bebé tiene 2 a 4 días (para todos aquellos bebés que han sido dados de alta del hospital antes de los 2 días de haber nacido). Algunos proveedores demoran la consulta del bebé hasta que cumple 1 a 2 semanas en el caso de padres que ya han tenido hijos anteriormente.

De ahí en adelante, se recomienda que las consultas se den en las siguientes edades (su proveedor puede pedirle que agregue u omita consultas dependiendo de la salud del niño o de la experiencia de los padres):

  • 1 mes
  • 2 meses
  • 4 meses
  • 6 meses
  • 9 meses
  • 12 meses
  • 15 meses
  • 18 meses
  • 2 años
  • 2 1/2 años
  • 3 años
  • Cada año de ahí en adelante hasta cumplir los 21 años

También debe usted llamar o visitar a un proveedor en cualquier momento en que su bebé o niño luzca enfermo o cuando usted tenga alguna preocupación acerca de la salud o desarrollo de su hijo y no aumente el Riesgo.

Fuente: www.medlineplus.gov

10 sencillos consejos para evitar el resfriado de todos los años

MÁS DE 200 VIRUS DIFERENTES NOS ATACAN

De tan común que es, se ha convertido parte del ciclo que se repite cada año, junto a la caída de las hojas o la llegada

De tan común que es, se ha convertido parte del ciclo que se repite cada año, junto a la caída de las hojas o la llegada de la Navidad. Cada temporada otoñal es casi inevitable caer en las redes de un constipado, o más bien, de dos a tres, tal y como asegura la Organización Mundial de la Salud. Con el objetivo de evitar la enfermedad con mayor prevalencia del mundo, el Centro del Resfriado Común de la Universidad de Cardiff ha desarrollado una serie de pautas para evitar caer en las redes de este tipo de virus. A pesar de ello, recuerdan que “sólo un ermitaño podría evitar estas enfermedades”, que se transmiten principalmente a través del contacto directo, por lo que resulta muy difícil aislarse completamente de cualquier posibilidad de contagio.

Los expertos recuerdan, como se ha señalado en múltiples ocasiones, que el frío de por sí no causa ni resfriados, ni gripe, aunque sí pueden contribuir a preservar dichos virus, por lo que la asociación entre las bajas temperaturas y estas enfermedades no es gratuita. Además, se advierte que frente a la opinión que muchas personas tienen, la vitamina C no previene los resfriados, o al menos, no hay suficiente evidencia científica para mantener tal idea, como puso de manifiesto un estudio publicado hace unos años por el departamento de Salud Pública de la Universidad de Helsinki. Así pues, ¿qué podemos hacer para mantener los resfriados a raya?

–Cuidado con los pies. Un consejo clásico de las abuelas, pero que raramente venía acompañado por su explicación científica (que la hay): una investigación llevada a cabo en el Common Cold Centre de la Universidad de Cardiff descubrió que, por ejemplo, meter los pies en un barreño de agua fría llegaba a duplicar las posibilidades de padecer un resfriado, algo que comprobaron tras someter a dicha prueba a un grupo de 90 estudiantes. Sin embargo, el grupo de científicos matizaba que quizá, simplemente, el agua helada habría hecho aflorar los síntomas de una enfermedad que ya s encontraba presente pero aún no se había manifestado.

 

–Lávate las manos. Conviene recordarlo una vez más: los constipados y la gripe se contagian por contacto directo. Y no vale con mojarse simplemente las manos y secárselas rápidamente, sino que hay que frotarlas bien, con jabón, y al menos durante 20 segundos. Puede ser tedioso, pero también marcar la diferencia. Un célebre experimento realizado por la Marina de Estados Unidos puso de manifiesto que después de obligar a los soldados a lavarse las manos cinco veces al día se había conseguido reducir la incidencia del resfriado en nada menos que un 45%.

 

–No te toques la cara. Los ojos, la nariz y la boca son las zonas del cuerpo más sensibles para la entrada de organismos perniciosos. La tendencia de los niños a tocarse el rostro hace que sean blancos fáciles para este tipo de bacterias, y por eso suelen pasar más tiempo resfriados que los adultos. Además, los pequeños son más contagiosos que los adultos durante los dos primeros días de enfermedad.
–No te estreses. Un hombre estresado es la víctima perfecta de las bacterias del resfriado. Cuando estamos más nerviosos de lo habitual, nuestro sistema inmunológico comienza a debilitarse y la producción de interleucinas comienza a descender. Un estudio publicado este mismo año en Proceedings of the National Academy of Sciences señalaba que el estrés crónico provocaba que el resfriado fuese más fuerte y más difícil de curar. “Los síntomas de un resfriado no están causados por un virus, sino por la respuesta inflamatoria a la infección”, recordaba Sheldon Cohen, responsable de dicha investigación.

 

El alcohol ataca al sistema inmunológico

–No estornudes en tus manos. La reacción más habitual es la de taparse la boca con las manos cuando estornudamos, pero es la mejor manera de propagar nuestras bacterias y contribuir al contagio de cualquiera que vaya a estrechar nuestras manos. Es preferible estornudar en nuestras mangas, o aún mejor, en un clínex. En su defecto, pide a los que te rodean que hagan lo propio, o se protejan la boca con un pañuelo (que ha de ser tirado a la basura inmediatamente) para que no te contagien la enfermedad.

–Descansa. De igual manera que es importante estar relajado, gozar de las horas de sueño suficientes es esencial para mantenernos fuera del alcance de los resfriados. La razón vuelve a ser la protección de nuestro sistema inmunológico, que es la principal defensa frente a este tipo de infecciones. Ya no se trata sólo de escapar del resfriado común, sino también de muchas otras enfermedades.

–No fumes ni bebas. Los fumadores tienen más posibilidades de caer en los brazos del resfriado y de la gripe, como señalan las estadísticas, así como de agravar sus síntomas a través de la inflamación de la garganta. Por su parte, el alcohol ataca al sistema inmunológico que protege nuestro organismo, deshidrata nuestro cuerpo y favorece la aparición de infecciones.
–Cuidado con los espacios cerrados. Hospitales, aeropuertos y transportes públicos atestados. Estos son tres de los lugares donde es más posible pillar un resfriado, ya que en ellos, la concentración de gente es muy alta y la posibilidad de contagio, mucho mayor. Así que, aunque el frío parezca el principal causante de estas dolencias, es preferible salir a la calle a tomar el aire que exponerse al contagio en lugares abarrotados.

 

Los antibióticos pueden ser contraproducentes

 

–No confíes en los antibióticos. Aunque jamás deberíamos automedicarnos bajo ninguna circunstancia, tenemos que recordar que los antibióticos acaban con las bacterias y no con los virus, por los que presionar al médico para que nos los proporcione no sólo es inútil, sino contraproducente, ya que puede terminar con las bacterias que forman parte de nuestras defensas.

–Come ajo y yogur. El ajo es un alimento que protege nuestro sistema inmune de un gran número de infecciones bacterianas, en concreto, gracias a componentes como el alicín, el ajoene y los tiosulfinatos. Por su parte, el yogur ayuda a las bacterias positivas que son las que crean los glóbulos blancos que nos protegen.

 

El zinc puede ayudar (pero ten cuidado). Un estudio publicado el pasado año ponía de manifiesto que el consumo de suplementos de zinc podía prevenir el constipado, pero ello no quiere decir que debamos lanzarnos a consumirlo sin tomar precauciones, ya que aún no se ha llegado a un acuerdo sobre cuál es la dosis indicada. Además, pueden hacer daño al estómago y causar efectos secundarios como las náuseas. El efecto que provoca este mineral, según las más recientes investigaciones, es que impide la entrada del organismo en nuestro cuerpo y, posteriormente, evita su reproducción. Por ello mismo, se señala debe ser consumido durante las primeras 24 horas de la enfermedad, con el objetivo de acortar la duración de la enfermedad.

En estos días de lluvia y clima frío en alguno países de latinoamericana es recomendable seguir estos pequeños tips que nos ayudaran evitar un resfriado común, y no Aumentes El Riesgo.

Fuente: www.elconfidencial.com

 

 

 

 

Qué hacer en caso de un temblor o terremoto

Le contamos qué hacer en caso de un terremoto o temblor; si éste es de alta intensidad, es de gran importancia seguir estos consejos.

Debemos seguir estas recomendaciones en caso de temblor, para salvaguardar nuestras vidas y las de los nuestros.

 

A continuación, 10 recomendaciones de la Coordinadora de la Red Nacional de Desastres y Cruz Roja Guatemalteca e Internacional:

1. La primera reacción que debemos tener, aunque sea difícil, es mantener la calma y transmitir ese sentimiento a quienes estén con nosotros para evitar que el pánico nos haga tener conductas fuera de nuestro juicio que puedan lastimarnos o lastimar a otros.

2. Ubicar las esquinas de la casa, como los marcos de las puertas, y colocarse debajo de estas.

3. Elegir un lugar seguro dentro de la vivienda. Agacharse, cubrirse la cabeza y sostenerse de una estructura estable; por ejemplo, debajo de una mesa o escritorio. Hay terremotos tan intensos que impiden que permanezcamos de pie, por lo que lo mejor es gatear hacia un objeto seguro.

4. Si no hay muebles seguros, sentarse en el piso contra una pared interior. Si la vivienda es de adobe y con techo pesado, salir al exterior.

5. Alejarse de las ventanas, espejos, anaqueles, plantas colgantes, repisas y  lámparas que puedan desprenderse de su base.

6. No usar los elevadores; bajar por las escaleras. Dentro de un edificio, permanecer dentro de este recinto: no salir, no correr y protegerse.

7. Cuando deje de temblar, evacuar el edificio, de manera ordenada, siguiendo la señalización de rutas de evacuación y dirigirse a los puntos de reunión establecidos previamente.

8. Es importante no propagar rumores, para evitar que la condición emocional impida actuar de manera correcta.

9. Si tiembla cuando  caminamos en la vía pública, alejarse de postes del servicio eléctrico, árboles, ventanas, edificios, estructuras con cornisas o antiguas.

10. Si transitamos en vehículo, estacionarlo en un lugar seguro lo antes posible, no salirse del mismo y no obstruir las vías.

Sigue estas recomendaciones y recuerda siempre tener presente el Riesgo Mínimo.

Fuente: http://www.prensalibre.com