¿Cómo evitar el pago por coberturas que no son necesarias?

Para solucionar este problema, los usuarios disponen de varias estrategias que tienen un denominador común: detectar sus necesidades reales. Aunque una de las formas más eficaces para conseguir este objetivo está canalizada a través de una correduría de seguros, debido a que ofrecerá los productos y coberturas de cualquier aseguradora, desde una posición de independencia con respecto a los intereses de estas empresas.

Muy al contrario de lo que piensan buena parte de los usuarios, suscribir un seguro no tiene que ser siempre un buen negocio. Al revés, puede suponer una operación innecesaria que te haga gastar un dinero inútilmente todos los años y sin ningún beneficio para tus intereses personales. Por diferentes motivos que van desde la duplicidad de las cláusulas hasta el hecho de que no lo necesites realmente. Para evitar estos escenarios no deseados deberás analizar las necesidades en tu vida diaria para que puedas diagnosticar cuáles serán las pólizas que no tendrás más remedio que suscribir. Y sobre qué es lo que quieres proteger: la salud de tu familia, la vivienda u otras contingencias más específicas.

En este sentido, contar con el asesoramiento de una correduría de seguros te simplificará mucho las cosas. Fundamentalmente porque te ofrecerán un servicio profesional que analizará tus necesidades en profundidad hasta determinar cuál es el seguro que mejor se adapta a tu perfil y las coberturas que habrá que incluir en la cláusula del contrato. Por otra parte, el conocimiento de lo que firmas también incidirá en la optimización de este producto. En este sentido, el Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente realizado por Rastreator.com pone de manifiesto que el grado de conocimiento sobre los seguros por parte de los usuarios es más bien alto. Se constata que el 92,7% de los motoristas está informado correctamente de las coberturas de su seguro, seguidos de los titulares de una póliza de viaje (86,2%), salud (83,1%), hogar (81,7%) y vida con un 75,2%. 

De todas formas, siempre será recomendable evitar situaciones no deseadas que llevarán a que contrates coberturas que no necesites realmente o sencillamente las tienes cubiertas por otro producto de estas características. Bien por desconocimiento o por falta de previsión en el momento de formalizarlo.

¿Cuáles son los escenarios en donde pueden producirse estas actuaciones? 

Pues presta un poco de atención a partir de ahora porque te serán muy útiles en algún que otro momento de tu vida. Para que de esta manera estés en mejores condiciones no solamente de suscribir el seguro que necesitas, sino también para fomentar el ahorro a través de esta estrategia. El objetivo final será pagar solamente por aquellas coberturas que podrán sacarte de un apuro en cualquier clase de situaciones.

¿Cómo evitar el pago por coberturas que no son necesarias?

En primer lugar, es conveniente que revieses todos los seguros contratados para constatar cuáles son sus coberturas. Es muy habitual que algunas de ellas estén duplicadas y por tanto estés pagando varias veces por la misma prestación. No puedes olvidar que algunas de las contingencias más comunes (asistencia en viaje, accidentes o internamiento hospitalario) están incluidas en diferentes modalidades de seguros. Incluso en las de tu tarjeta de crédito o débito. 

Nada mejor que hacer un inventario de todas las pólizas para conocer realmente qué es lo que tienes o no asegurado y que coberturas te conviene formalizar a partir de este momento. No solamente harás un uso más racional de este producto, sino que comprobarás una importante contención de sus gastos. Principalmente dándote de baja en aquellos en que sus coberturas son muy parecidas o incluso idénticas.

Revisar tus nuevas necesidades

Otro de los escenarios en donde es muy frecuente que estés pagando una prima innecesaria es cuando tu situación personal ha variado desde el momento que contrataste el seguro. Como por ejemplo, con un cambio del estado civil, traslado a otra casa o un aumento en los miembros de tu familia. Para subsanar este problema, no tendrás otra solución que revisar cuáles son las coberturas que ya no necesitas y sustituirlas por otras nuevas. De cualquier forma, ten la seguridad de que en este proceso te encontrarás con más de una sorpresa sobre las contingencias que han pasado de moda durante estos años. O al menos que necesiten de una correcta actualización con respecto a su valoración.

 Cuidado con las coberturas adicionales

En buena parte de los seguros, como por ejemplo los destinados para el hogar, se incluyen algunas protecciones que van más allá de la póliza que buscas. En este sentido, son prestaciones que van incluidas en un paquete asegurador que tiene como principal objetivo encarecer la prima por un servicio que probablemente nunca llegues a utilizar. Suscribir un seguro a tu medida es uno de los instrumentos que dispones para no caer en este error. Además, te ayudará para que cumplas con tu demanda con mayor eficiencia y de paso puedas contener los gastos ante esta demanda personal.

Ventajas de acudir a un asesesor de seguros

Todos estos problemas expuestos hasta ahora pueden ser subsanados a través de una correduría de seguros, como por ejemplo, Seguros Nogal. Una de las razones más contundes para tomar esta decisión está basada en el hecho de que son intermediarios expertos entre la compañía de seguros y tus intereses como usuario. ¿Esto qué quiere decir? Pues algo tan sencillo como que sabrá canalizar tu demanda a través de la amplia oferta que presentan las aseguradoras. Hasta el punto que podrán ayudarte a elegir el mejor producto en función de tus necesidades y el perfil que presentes.  

Por otra parte, la total independencia es una de las garantías de este servicio profesional al ofrecerte una adecuada cobertura ya que están en condiciones de presentarte productos y protecciones de cualquier compañía de seguros, sin prácticamente limitaciones. Además, te garantizan un asesoramiento personalizado, y lo que es más importante objetivo, para diseñar la póliza que realmente necesitas. No solamente en el momento de su contratación, sino para impulsar una variación o actualización de la misma. Tampoco puedes olvidar que se constituirá en una herramienta muy útil para gestionar el producto. Debido a que la correduría de seguros se erige en tu representante ante la aseguradora. Con capacidad para negociar cualquier cláusula del contrato. Para que de esta forma no cometas fallos en su formalización y no tengas coberturas innecesarias.

Recuerda y no aumentes el riesgo.

Fuente: www.rankia.com

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