Seguro de Salud o Seguro Médico

El seguro de salud (tambien llamado seguro médico o seguros de gastos médicos) es un contrato entre usted y una compañía de seguros.

A cambio de que usted haga los pagos de la prima, la compañía de seguros de salud acuerda pagar los gastos médicos en los que usted pueda incurrir bajo los términos del contrato.

El seguro de salud es esencial en estos tiempos, ya que un simple accidente o una enfermedad seria podrían acabar con sus ahorros y hundirlo en deudas.

Existen muchas razones para adquirir un seguro médico para usted y su familia, pero ésta es la más importante, debido a que los gastos médicos pueden alcanzar decenas de miles de dólares o más por una simple lesión o enfermedad. Además, los costos por hospitalización y tratamiento de lesiones continúan creciendo a un ritmo que excede la inflación.

¿Qué son los “servicios cubiertos” ?

Su póliza de seguro de salud es un acuerdo entre usted y su compañía de seguros. La póliza hace una lista de un paquete de beneficios médicos tales como pruebas, medicamentos y servicios de tratamiento. La compañía de seguro se compromete a cubrir el costo de ciertos beneficios que están anotados en su póliza. Estos son los llamados “servicios cubiertos”.

Su póliza también tiene una lista de los tipos de servicios que no están cubiertos por su compañía de seguro. Usted tiene que pagar por cualquier cuidado médico que reciba que no esté cubierto.

¿Qué es una necesidad médica? ¿Eso es diferente de un servicio cubierto?

Tenga en mente que una necesidad médica no es lo mismo que un beneficio médico. Una necesidad médica es algo que su médico ha decidido que es necesario. Un beneficio médico es algo que su plan de seguros se ha comprometido a cubrir. En algunos casos, su médico podría decidir que usted necesita cuidado médico que no está cubierto por su póliza de seguro.

Las compañías de seguros determinan qué pruebas, medicamentos y servicios van a cubrir. Estas opciones se basan en su conocimiento de los tipos de cuidados médicos que la mayoría de los pacientes requieren. Las opciones de su compañía de seguros pueden significar que la prueba, medicamento o servicio que usted necesita no está cubierto por su póliza.

¿Qué debo hacer?

Su médico tratará de familiarizarse con la cobertura de su seguro de modo que él o ella pueda proporcionarle el cuidado que está cubierto. Sin embargo, existen tantos planes de seguro diferentes que no es posible para su médico saber los detalles específicos de cada plan. Al comprender la cobertura de su seguro, usted puede ayudarle a su médico a recomendarle cuidado médico que está cubierto por su plan.

  • Tómese su tiempo para leer la póliza de seguro. Es mejor saber lo que su compañía de seguros pagará antes de que usted reciba un servicio, de que le hagan una prueba o de que le surtan una prescripción. Algunos tipos de cuidado puede que tengan que ser aprobados por su compañía de seguros antes de que su médico pueda proporcionárselos.
  • Si usted aún tiene preguntas con respecto a su cobertura, llame a su compañía de seguros y pídale a un representante que se lo explique.
  • Recuerde que es la compañía de seguros —no su médico— la que toma las decisiones acerca de lo que se va a pagar y de lo que no se va a pagar.

¿Qué sucede si mi médico me recomienda cuidados que no están cubiertos por mi seguro?

La mayoría de las cosas que su médico le recomienda estarán cubiertas por su plan, pero algunas puede que no. Cuando usted se hace una prueba o tratamiento que no esté cubierto, o le llenan una prescripción para un medicamento que no está cubierto, su compañía de seguros no pagará la cuenta. A esto con frecuencia se le llama “negación del reclamo”. Usted aun puede obtener el tratamiento que su médico le recomendó pero tendrá que pagar por el usted mismo.

Si su compañía de seguro le niega su reclamo usted tiene derecho a una apelación, es decir a desafiar la decisión. Antes de decidir apelar familiarícese con el proceso de apelación de su compañía de seguros. Esto debe estar descrito en el libro de su plan. Además, pregúntele a su médico por la opinión de él o de ella. Si su médico piensa que está bien que usted haga una apelación, él o ella puede ser que le ayude durante el proceso.

La Salud es muy importante para todo ser viviente, recuerda tener el riesgo mínimo para mantenerla siempre bien.

Fuente: Family Doctor
http://familydoctor.org/e688.xml

¿Qué diferencia hay entre el seguro de vida y decesos?

La pregunta sobre qué diferencia hay entre el seguro de vida y decesos es muy común, ya que muchas veces nos planteamos el hecho de contratar uno de los dos o incluso los dos. Por ello, debemos conocer en qué se distinguen, las coberturas, costes y demás aspectos importantes para elegir aquel que mejor se adecue a cada situación.

Seguro de vida y decesos: diferencias en objetivos, coberturas y costes

Para entender bien las características y determinados aspectos de cada tipo de estos seguros, debemos entender en qué consisten cada uno de ellos y así saber en que se diferencian, ya que constantemente podemos pensar que son la misma clase de seguros y no es así.

¿Qué es un seguro de vida? El seguro de vida es aquel tipo de seguro que le garantiza a una persona, en caso de que fallezca o padezca una invalidez, que a sus familiares más directos o a los que el asegurado elija se les recompense con una indemnización por este hecho. A esta indemnización se le llama capital asegurado, y va a depender de los ingresos anuales que tenga la familia durante los años que se haya contratado el seguro de vida. Por lo tanto, cuando se adquiere un seguro de este tipo, la empresa aseguradora debe estudiar los posibles riesgos, obligaciones y situación personal del asegurado. Además, el capital asegurado puede pagarse con un único pago (cuando se contrata el seguro) o como si fuera una renta y cada cierto periodo de tiempo abonar una cantidad de dinero al seguro.

Teniendo en cuenta esto, el siguiente paso es preguntarnos en qué consiste un seguro de decesos. El seguro de decesos es aquel seguro en el cual la empresa aseguradora, a cambio de recibir unos pagos periodicos durante el contrato con el asegurado, se compromete a cubrir los gastos funerarios y demás aspectos especificados en la póliza en caso de que muera el asegurado. Por ejemplo, en el caso del entierro del asegurado se hará cargo de todos los costes relacionados con este hecho y así los familiares o personas más cercanas no se tendrán que hacer cargo. Además de que cubre el fallecimiento de la persona, es importante resaltar que en ocasiones suele prestar ciertos servicios al entorno más cercano en unos momentos tan difíciles.

¿Con qué objetivo contratar un seguro de vida o un seguro de decesos?

El seguro de vida tiene como finalidad principal proteger a los familiares o personas más cercanas del asegurado cuando fallece. Es decir, garantiza que cuando la persona que ha decidido contratar este tipo de seguro muere o sufre alguna invalidez, la estabilidad familiar no se vea perjudicada y que los beneficiarios de la póliza reciban una compensación económica. La protección del ser humano y de la gente más cercana es fundamental en esta clase de seguros para ante cualquier siniestro, las situaciones personales no se vean tan afectadas. El riesgo que se cubre en un seguro de vida es la vida humana.

En cuanto a la finalidad que tiene el seguro de decesos, podemos decir que es cubrir todos los costes relacionados con el fallecimiento de la persona asegurada que decidió contratar el seguro, como el entierro, el tanatorio, la misa, la tramitación de documentos por defunción… De este modo los familiares o las personas más cercanas al asegurado que ha fallecido, no se tiene que hacer cargo de estos gastos ni tampoco abonar cualquier cantidad de dinero. En este caso, el riesgo que se cubre en un seguro de decesos son los gastos de entierro.

Coberturas que pueden ofrecer ambos tipos de seguros

Antes de todo, debemos tener claro que las coberturas son las prestaciones especificados en la póliza del seguro que contratamos que la empresa aseguradora se va a hacer cargo, de modo que el asegurado va a quedar protegido en caso de que ocurra un siniestro. Por ello, cada uno de estos dos seguros de los que estamos hablando van a tener distintas coberturas.

Las coberturas de un seguro de vida suelen ser:

  • El fallecimiento del asegurado
  • La incapacidad física y profesional permanente por accidente o enfermedad
  • Las enfermedades graves como cáncer, insuficiencias renales, trasplantes de órganos vitales, accidentes cerebro-vasculares…

Respecto a las coberturas del seguro de decesos tenemos por ejemplo:

  • La prestación del servicio funerario: entierro, tanatorio, misa…
  • Gestiones administrativas por defunción
  • Asistencia en viajes y repatriación

Cabe destacar que a estas coberturas mencionadas se pueden añadir otras adicionales cuando se contrata la póliza de seguros. Cuantas más coberturas contenga el seguro de vida y el seguro de decesos, más se va a encarecer la prima que se paga pero más cubierto va a estar el riesgo del asegurado.

¿Cuál es el coste de un seguro de vida?, ¿y el de un seguro de decesos?

A la hora de contratar cada tipo de seguro, las compañías aseguradoras nos estudian en profundidad para así determinar cuál es el coste de la prima y riesgo que se debe cubrir. Por lo tanto, dependiendo del seguro que se quiere adquirir van a tener en cuenta unos aspectos u otros y la prima se va a encarecer más o menos.

En el seguro de vida, el asegurado elige la cantidad que quiere incluir en la póliza que es el capital asegurado (capital que cobrará la familia cuando el asegurado muera) y el coste de la prima va a depender de:

  1. La edad del asegurado: las compañías de seguros fijan un límite de edad en función de la póliza del seguro. Cuanto más mayor sea una persona, mayor va a ser el coste.
  2. El estado de salud: mediante un examen médico, la aseguradora puede determinar si el asegurado fuma, bebe, tiene alguna enfermedad… y de este modo cuanto más riesgo haya encarecer la prima
  3. El oficio o profesión: si la persona que va a contratar el seguro está empleado en un trabajo bastante arriesgado, se encarece la prima y el coste aumenta
  4. Las aficiones del asegurado: si los hobbies son ir al cine la prima será más barata que si los hobbies son por ejemplo hacer puenting
  5. El número de miembros en la familia: cuántas personas dependen del asegurado y qué edades tienen. Por ejemplo, cuanto más hijos se tengan más caro va a ser el seguro.
  6. Las deudas o hipotecas del asegurado

En el seguro de decesos, es la compañía aseguradora quien calcula la cantidad de dinero necesarios para hacer frente a los gastos del fallecimiento del asegurado y de este modo el asegurado elige aquello que va a pagar y los servicios que quiere elegir. En este caso, el coste de la prima va en función de aspectos bastante parecidos como por ejemplo:

  1. La edad de la persona asegurada: es más probable que se muera una persona con 80 años donde la prima será más cara que para una persona de 30 años
  2. El lugar de residencia: dependiendo de la provincia o país el coste de la prima va a ser mayor o menor. Igual que hay diferencias si se vive en un pueblo o en una ciudad.
  3. El estado de salud: en este tipo de seguros no se suele hacer un examen médico pero si cuestionarios relacionados con la salud del asegurado
  4. Duración del seguro y capital asegurado
  5. Forma de pago: hay diferentes tipos de seguros de decesos como de prima única, natural, mixta… y va a tener un coste u otro dependiendo de la que se elija.

¿Quiénes contratan estos seguros?

Cuando una persona tiene una familia con dependencia económica o la pensión es baja, se suele optar por la contratación de un seguro de vida, ya que en el caso de que la persona fallezca su cónyugue, hijos o beneficiarios de la poliza van a depender menos de él gracias a la indemnización que les prestará la compañía con la que se haya realizado el seguro. Por lo tanto, este tipo de seguros no suelen contratarlos personas solteras o que no tienen ningún tipo de cargo familiar. Además, en un seguro de vida, no todo el mundo lo puede contratar ya que los menores de 14 años y los mayores de 70 años suelen estar fuera de las coberturas que ofrecen las aseguradoras en la póliza.

Por ejemplo, un seguro de vida lo contrataría una persona con hijos en la universidad y alguna deuda o hipoteca. De este modo, si fallece, sus hijos o cónyugue tendrán una cantidad de dinero y no dependerán tanto económicamente del fallecido.

Sin embargo, a la hora de plantearnos contratar un seguro de decesos debemos saber que va dirigido a un grupo de gente más grande. Esto se debe a que este tipo de seguro lo pueden contratar menores de edad y ancianos mayores de 70 años, aunque dependiendo de la edad será aconsejable contratar un tipo de seguro de decesos u otro ya que el riesgo es diferente.

¿Seguro de vida o seguro de decesos?

En definitiva, debemos tener claro un aspecto fundamental y es que los seguros de vida y los seguros de decesos pueden ser complementarios. Por lo tanto, no existe ninguna razón por la que elegir solo o uno u otro, ya que ambos tienen finalidades, coberturas y costes distintos, y además, se aplican diferente dependiendo de la situación personal de cada asegurado. De este modo, se pueden tener los dos tipos de seguros sin ningún problema.

Y no aumentes el riesgo, consulta siempre los beneficios y las diferencias al contratar cualquier seguro.

Fuente: www.rankia.com

LOS SEGUROS PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y LA CONCIENCIACIÓN DE LAS ASEGURADORAS

Durante muchos siglos, las personas con necesidades especiales fueron marginadas y consideradas de poca o nula utilidad para la sociedad; pero esos tiempos han quedado afortunadamente atrás. Las sociedades modernas reconocen que las personas con necesidades especiales tienen unas capacidades homologables a las de cualquiera y, desde luego, los mismos derechos que cualquier otro ciudadano.

Esta asunción tiene, también, su correlato en el mundo del seguro con los seguros para discapacitados. Concretamente, el sector asegurador español cuenta con una Guía de buenas prácticas en materia de discapacidad; una autorregulación sectorial que garantiza que las entidades adheridas a dicha guía tienen un comportamiento adecuado y no discriminatorio frente a las personas con necesidades especiales y sus familias.

Entre las cláusulas de dicha guía hay varias que inciden en el tema, muy importante para este colectivo de personas, de la accesibilidad. El seguro para discapacitados se compromete a facilitar el acceso de las personas con necesidades especiales a las gestiones que deban realizar, tanto físico (instalaciones) como de otro tipo (las comunicaciones, la gestión de siniestros, presentación de reclamaciones, etc.)

Los seguros para personas con necesidades especiales comprometen a las aseguradoras, además, a formar a su red comercial en las materias relacionadas con las personas discapacitadas.

Los llamados manuales de suscripción del asegurador, es decir los textos que sirven para formar a los comercializadores, incluirán contenidos específicos sobre la discapacidad y los procedimientos específicos que se han de seguir en el caso de que una persona con necesidades especiales desee adquirir algún tipo de seguro.

El seguro para personas con discapacidad se compromete a facilitar el acceso de las personas con necesidades especiales a las gestiones que deban realizar

Por último, pero no por ello menos importante, la auto-regulación sectorial también trabaja contra un efecto repetidamente denunciado por las organizaciones ligadas a la discapacidad: el escaso conocimiento real que existe sobre las circunstancias de las personas con necesidades especiales, que hace que resulte difícil calcular las primas del seguro para discapacitados, o que éstas sean artificialmente elevadas. En este sentido, las entidades se comprometen a trabajar conjuntamente para construir bases de conocimiento que permitan medir con mayor precisión las circunstancias de las personas aseguradas con necesidades especiales; lo que ha de redundar en un cálculo más adecuado de sus condiciones de aseguramiento.

Y recuerda no aumentes el riesgo.

Fuente: www.estamos-seguros.es

Consejos para el cuidado del recién nacido.

Llegar a casa con el recién nacido genera muchas dudas a los padres. En el hospital no había mucho que hacer porque el bebé dormía casi a todas horas, y como mucho se le hacía un lavado rápido por aquello de que aún no se le ha caído el cordón, así que al verse solos con el bebé aparecen las primeras preguntas.

1. La cura del cordón umbilical

El cordón umbilical, al dejar de recibir aporte sanguíneo se momifica y acaba cayendo pasados unos días. El cómo curarlo depende un poco del hospital en que el bebé nazca, pues hay quien recomienda utilizar alcohol de 70ºC, hay quien dice que solo agua y jabón y hay quien dice que no hace falta hacer nada.

Todas las soluciones son correctas, pues en una revisión de estudiosrealizada por la OMS en 2004, en que se incluyeron 22 estudios con 8.959 bebés, vieron que era indiferente cómo se curara el ombligo al comparar el uso de antiséptico con el cuidado del cordón en seco. Así que en el fondo da igual cómo curarlo (siempre que no se utilice povidona yodada). En caso de que huela mal o supure, es necesario llevarlo al pediatra.

2. La ropa en los primeros días

¿Abrigarlo? ¿No abrigarlo? Durante los primeros días es interesante tener al bebé relativamente abrigado, pues viene del útero materno donde estaba a una temperatura alta en comparación con el exterior. No pasarse, pero no ponerlo exactamente como vamos nosotros, o si va igual, tener claro que estamos en un ambiente donde no puede pasar frío. Una vez pasan los primeros días, se suele decir que hay que vestirles con una manga más que nosotros. Es una manera de explicar que tendrían que ir igual que los adultos, pero con una capita fina más, pues ellos no regulan la temperatura como nosotros y, además, no tienen la cantidad de grasa que nosotros sí tenemos y que en cierto modo nos protege (y no hablo de sobrepeso ni nada por el estilo, sino de que ellos tienen una piel muy finita y nosotros, aun delgados, no tanto).

Lo ideal en este sentido es tocarles la zona del cuello y la espalda. Así sabremos si están confortables o si tienen frío o calor.

3. El baño

Durante mucho tiempo los bebés se bañaban cada día tanto por higiene como por aquello de que se quede relajado antes de ir a dormir. La realidad es que no todos se relajan (muchos se lo pasan pipa y salen de la bañera más despiertos de lo que entraron) y bañarlos todos los días puede ser demasiado. Y es que el baño reseca la piel, elimina las bacterias naturales que tenemos y muchos bebés sufren después las consecuencias, en forma de eccemas e infecciones cutáneas. Vamos, que lo recomendable es bañar al bebé cada dos o tres días, y en los días que no lo bañas hacer algún cambio de pañal con agua y jabón.

¿Que cómo bañar al bebé? Con el agua a temperatura adecuada (unos 36 grados), en un lugar donde no haga frío y con todo preparado para después. Ahora viene el verano y no hay mucho problema, pero en época de frío es interesante secar bien al bebé, sobre todo en los pliegues, y luego secarlo y vestirlo rápido.

4. La crema después del baño

De igual modo que el baño se suele hacer cada día, o se hacía cada día, lo de poner crema después del baño parece también algo que deba hacerse sí o sí. La realidad es que los primeros días sí es interesante, porque en muchos casos los bebés se “pelan”, pero pasados los primeros días un bebé no suele necesitar ni cremas ni aceites ni prevención de culito. Según la AAP (Asociación Americana de Pediatría) “un bebé no necesita que le pongan habitualmente cremas, aceites ni talcos”.

Esto no quiere decir que sea malo, sino sólo una cuestión práctica y económica. Si la piel del bebé está bien no hace falta poner nada. Si está un poco seca por algunas zonas, pues se le pone crema de bebé (crema mejor que aceite, que hidrata menos) en esas zonas, o si se quiere en todo el cuerpo hasta que no queden zonas secas.

Como consejo, si se aprovecha el momento de poner la crema para hacerle un poco de masaje al bebé, yo sí lo haría todos los días, pero no por la crema, sino por el masaje. Es un momento de cariño hacia él y esos momentos son muy importantes para ambos.

5. El cuidado de las uñas

En las uñas no hay que hacer nada especial más allá de cortarlas cuando haga falta. Muchos padres creen que no se pueden cortar hasta que los bebés tienen un mes, o una edad específica. Lo cierto es que no hay una edad mínima para cortar las uñas de un bebé. Es más bien una cuestión de lógica. Si el bebé tiene las uñas largas pues se cortan, tenga la edad que tenga.

Puede hacerse con una lima o puede hacerse con unas tijeras de punta redonda y es mejor hacerlo en algún momento que esté relativamente tranquilo. De todas maneras, tenemos que sujetar bien su mano, no sea que un movimiento nos lleve a cortar lo que no debemos.

6. Los ojos, las orejas y la nariz

Con los ojos, las orejas y la nariz no hay que hacer nada, pero en caso de que haga falta, vale la pena saber cómo hacerlo. Si hay legañas, que al principio puede ser habitual porque los conductos lagrimales no siempre funcionan bien y no limpian el ojo como debieran, se limpian con un poco de suero y con una gasa que limpie de dentro hacia afuera y luego tirándola (solo una pasada por gasa).

Si vemos cera, solo limpiar la parte de cera que veamos, la del exterior, y mejor no usar bastoncillos. Como os dijimos hace unos meses, la mejor manera de limpiar las orejas es con el codo. Es decir, no meter nada dentro.

En el caso de la nariz, si notamos que tiene moquitos y no respira bien, dado que ellos no sacan los mocos voluntariamente, se recomienda utilizar suero fisiológico. El modo menos agresivo de hacerlo es echarlo poco a poco, gota a gota, por los orificios nasales, de manera que el moco se vaya diluyendo y salga más fácilmente por la nariz o bien se lo trague.

7. Cómo limpiar la zona del pañal

Como ya os he comentado antes, lo ideal es hacer al menos un cambio al día con agua y jabón. Si pueden ser más, pues más, que siempre limpia mejor que las toallitas. La dirección que usemos para limpiar es importante, porque según cómo lo hagamos llevaremos los restos hacia el lugar donde quitamos la mano. Es importante, entonces, hacerlo desde los genitales hasta el ano. De arriba a abajo, para que las heces no vayan hacia los genitales, sino todo lo contrario.

8. Cuando el culito se escuece

Si después de limpiarlo no está irritado no hace falta poner nada. Si se irrita, les ponemos pasta al agua en los cambios de pañal hasta que la zona perianal esté otra vez rosadita y sanita. Una manera de hacer crema de bebés casera es utilizando una mezcla de maicena y aceite de oliva, que también funciona.

9. El lavado de la ropa del bebé

La piel de los bebés es bastante delicada y suele responder fácilmente a cualquier “agresión”. Seguro que habréis notado que si les cogéis desnudos quedan marcados nuestros dedos durante un rato. Para evitar posibles reacciones, es recomendable lavar la ropa del bebé por separado, asegurarnos de que se aclara bien y a ser posible no utilizar suavizante, pues provoca muchas reacciones alérgicas en la piel (granitos, enrojecimiento, etc.). Conviene hacer lo mismo con sus sábanas y mantitas y con las nuestras si el niño acaba en nuestra cama o duerme alguna siesta en ella.

10. ¿Qué hacer con la costra láctea?

La costra láctea es la costra que les sale a los lactantes. Por eso se le llama así (nada que ver con que tome leche materna). Es un problema estético, una dermatitis seborreica que no produce ningún síntoma y que, como tal, solo se retira si se quiere (a menos que haya signos de infección). En caso de querer retirarla, lo que se suele recomendar es utilizar aceite de oliva, de almendras o de bebé, aplicándolo en la cabeza durante un rato. Ese masaje con aceite reblandece las costras y así, media hora después, saltan al bañarle y pasarle una esponja por la cabeza. Se hace despacio, con cariño, y sin esperar que caiga todo en un día (caen unas pocas cada vez que se hace).

11. Cortar o no cortar el pelo

El corte del pelo del bebé se hace también por una cuestión de estética. En los primeros meses suele caerse gran parte del pelo de bebé y muchos se quedan prácticamente calvos. Luego, hacia los seis meses, empieza a salir el pelo definitivo. Cortarlo no hará que el pelo salga más fuerte, así que solo se hace si los padres consideran que el bebé estará mejor con el pelo corto. Para ello deben utilizarse tijeras con la punta redonda (la cuchilla está totalmente desaconsejada y el cortapelo puede hacerle daño) y tener al bebé tranquilo para no hacerle daño.

Sigue estas recomendaciones y no aumentes el riesgo.

Fuente: www.bebesymas.com

 

 

Octubre: Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama

El Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, que se celebra en todo el mundo cada mes de octubre, contribuye a aumentar la atención y el apoyo prestados a la sensibilización, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos.

Cada año se producen 1,38 millones de nuevos casos y 458 000 muertes por cáncer de mama (IARC Globocan, 2008). El cáncer de mama es, de lejos, el más frecuente en las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. En los países de ingresos bajos y medios, su incidencia ha aumentado constantemente en los últimos años debido al aumento de la esperanza de vida y de la urbanización, así como a la adopción de modos de vida occidentales.

Los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Cuando se detecta precozmente, se establece un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. En cambio, cuando se detecta tardíamente es raro que se pueda ofrecer un tratamiento curativo. En tales casos son necesarios cuidados paliativos para mitigar el sufrimiento del paciente y sus familiares. 

La mayoría de las muertes (269 000) se producen en los países de ingresos bajos y medios, donde la mayoría de las mujeres con cáncer de mama se diagnostican en estadios avanzados debido a la falta de sensibilización sobre la detección precoz y los obstáculos al acceso a los servicios de salud. El caso de María (véase más adelante) ilustra esta situación dramática que afecta a miles de mujeres en entornos con escasos recursos, pero que se puede cambiar si se implantan programas de salud pública adecuados.

La OMS fomenta los programas integrales de lucha contra el cáncer de mama como parte de los planes de lucha contra el cáncer. Las estrategias recomendadas de detección precoz para los países de ingresos bajos y medios son el conocimiento de los signos y síntomas iniciales y la demostración de cómo se realiza la autoexploración de la mama. Los programas de detección mamográfica son muy caros y solo resultan viables en países con una buena infraestructura sanitaria que se puedan costear programas a largo plazo.

Fuente: http://www.who.int

Y no aumentes el riesgo Tócate 

Importancia de los animales para el ser humano

Todos los animales son importantes. Sin embargo, algunos resaltan para los seres humanos, ya que son capaces de mejorar su vida en algunos aspectos. Otros, destacan porque pueden causar daños.

Los caballos, por ejemplo, se utilizan ampliamente como transporte. También ayudan a los agricultores en los servicios más pesados, y para tirar de carruajes y arados. En el caso de bueyes y vacas, además de alimentos, como carne y leche, pueden proporcionar cuero.

Otros animales de granja también se utilizan para la alimentación. Algunos de ellos son los cerdos, las cabras y los pollos. Este último puede producir huevos, un ingrediente básico que forma parte del menú diario de muchas personas.

Para la fabricación de prendas de vestir y textiles, en general, se puede utilizar lana, generalmente obtenida de la oveja. Además, hay seda fabricada a partir de una especie de mariposa llamada gusano de seda (Bombyx mori).

Las abejas son insectos sociales muy importantes para nosotros. Producen miel y propóleos, ampliamente utilizados para combatir y tratar la gripe, los resfriados y dolores de garganta. Además, al visitar diversas flores, las abejas transportan en sus cuerpos el grano de polen ayudando en la reproducción de diversas plantas. Este fenómeno se denomina polinización.

La polinización se lleva a cabo por muchos otros animales. Uno de ellos es el murciélago. Él es capaz de polinizar un gran número de plantas. Además, como la mayoría de ellos se alimenta de frutos, ellos esparcen las semillas por varios ambientes, haciendo que las nuevas plantas nazcan.

Algunos murciélagos, al igual que algunos anfibios y lagartos, se alimentan de muchos invertebrados, incluyendo los mosquitos que pueden causar enfermedades. Por lo tanto, podemos entender que estos seres vivos, víctimas de prejuicios, son también muy importantes.

Además, hay animales que, a pesar de que son necesarios para equilibrar la naturaleza pueden causar problemas. Son aquellos que son capaces de transmitir enfermedades tales como cucarachas, ratas y mosquitos. Se convierten en un problema cuando hay exceso de población (superpoblación), es decir, cuando hay muchos de ellos. Para estos animales no afecten al ser humano es necesario que algunos cuidados sean tomados. Uno de ellos es no dejar basura acumulada en la casa o en aguas estancadas en el patio debido a que es una fuente de alimento y abrigo para muchos de ellos.

Fuente original: Escuelapedia.com

Qué es el Alzheimer y cuáles son sus síntomas

La enfermedad de Alzheimer, que es la causa de demencia más común, acapara entre un 60% y un 70% de los casos de demencia.

 

Qué es el Alzheimer

El Alzheimer es una una enfermedad cerebral, no contagiosa, progresiva e irreversible, que altera la personalidad y destruye de forma gradual la memoria de una persona, al igual que las habilidades para aprender, razonar, hacer juicios, comunicarse y llevar a cabo actividades cotidianas. Estas habilidades se pierden como consecuencia de la muerte de un tipo de células del cerebro, las neuronas.

Por qué se llama Alzheimer

Su nombre proviene de Aloís Alzheimer, un neurólogo alemán que en 1907 describió los síntomas que presentaba una mujer de 48 años como graves problemas de memoria así como las características neuropatológicas de la enfermedad de Alzheimer.

La demencia, ¿es lo mismo que el Alzheimer?

Hablamos de demencia cuando una persona experimenta un conjunto de síntomas que implican la pérdida gradual y progresiva de la memoria, el pensamiento y las habilidades mentales en general. La demencia por tanto no es una enfermedad en sí misma, sino que es un término que engloba diferentes tipos de enfermedades, entre ellas, el Alzheimer, que es la causa más común de demencia.

Cuáles son los principales síntomas de le enfermedad

Olvidos o dificultad para recordar información reciente

Qué se ha comido o qué se ha hecho durante el día. Olvidos de fechas o hechos relevantes, el día de la semana o el año en curso.

Repetición en bucle del mismo tema o pregunta: Dónde vamos mañana o quién vendrá de visita.

Dificultad para seguir instrucciones:Realizar la contabilidad doméstica, tomar su medicación correctamente, cocinar, ir a comprar o vestirse.

Dificultad para orientarse en lugares conocidos: Como no saber volver a casa cuando se ha salido a comprar o confundir los lugares donde acaba de estar o en los que se encuentra en este momento.

Confusión con la identidad de las personas y dificultad para apreciar el paso del tiempo: Como confundir conocidos actuales con otros del pasado.

Dificultades para seguir una conversación: Mostrar un lenguaje empobrecido, a menudo con dificultades para dar nombre a objetos cotidianos o abandonar una conversación a medias sin ser consciente.
Pérdida de objetos personales importantes o dinero.

Alteraciones del juicio que propicien que caiga fácilmente en engaños por parte de otras personas.

Alteraciones del cuidado y la higiene personal y del hogar. 

Falta de interés o dificultad para realizar actividades a las que la persona era aficionada.

Pérdida de interés por la interacción social con otras personas. Dificultad para interpretar bromas o el estado de ánimo de los otros.

Cambios de personalidad: A menudo la persona se vuelve más desconfiada e incluso agresiva o puede estar deprimida y llorar sin motivo aparente.

Nerviosismo en ambientes o situaciones nuevas en que la persona tiene dificultades para controlarlas.

Cuál es el tratamiento

No existe ningún tratamiento que frene o modifique la evolución de la enfermedad. Existen medicamentos que ayudan a paliar temporalmente la sintomatología de la enfermedad. Entre los más frecuentes están la Rivastigmina (Prometax, Exelon), la Memantina (Ebixa, Axura), el Donepezilo (Aricept) y la Galantamina (Reminyl).

Datos de la enfermedad

España registra cada año unos 40.000 casos nuevos de alzheimer, aunque según los neurólogos la cifra se queda corta, ya que se estima que entre un 30% y un 40% de los episodios están sin diagnosticar.

El alzheimer como enfermedad degenerativa inicia la destrucción neuronal alrededor de 30 años antes de que se detecten los primeros síntomas, lo que supone que la enfermedad comienza su avance cuando el cerebro deja de madurar, algo que ocurre generalmente entre los 25 y los 30 años.