¿QUÉ HACER EN CASO DE SISMO?

Ya que hasta ahora no existe ninguna manera de saber cuándo ocurrirá un sismo, lo mejor que podemos hacer es informarnos y prepararnos para actuar de la mejor manera cuando se produzca el próximo sismo.

Instituciones internacionales como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA), la Agencia Meteorológica de Japón, la Campaña “Bogotá, con los pies en la tierra”, la Agencia para el Manejo de Emergencias de California y otras aconsejan las siguientes medidas para prevenir y disminuir los daños causados por un sismo.

ANTES

  1. En su hogar, determine los objetos que puedan convertirse en un peligro durante un terremoto, como, por ejemplo, cuadros, espejos, lámparas, macetas colgantes, etc. y reubíquelos o asegúrelos de manera que no puedan caerle encima de ocurrir un sismo.

  2. Practique simulacros de terremoto. Con anticipación, cada miembro de su familia, oficina o escuela debería saber dónde colocarse en caso de sismo; por ejemplo, debajo de un escritorio o una mesa fuerte.

  3. Conozca dónde y cómo cerrar el paso de la electricidad, el gas y el agua en los interruptores y tomas principales.

  4. Acuerde un teléfono de contacto fuera de la ciudad al cual los miembros de su familia puedan llamar para hacerles saber a los demás que están bien.

  5. Mantenga una reserva de alimentos no perecibles y agua potable para al menos 3 días.

KIT DE EMERGENCIA:

Acostúmbrese a tener a mano una mochila con:

– Radio portátil

– Linterna con pilas

– Botiquín de primeros auxilios

– Agua embotellada

– Alimentos enlatados y granos secos

– Abrelatas – Una copia de sus documentos personales

– Pito

– Lista de teléfonos de emergencia

DURANTE

En lo posible manténgase tranquilo y permanezca en el interior mientras dure el terremoto.

  1. ¡Échese al piso, cúbrase y agárrese! Dé solo los pasos que le permitan colocarse debajo de un lugar seguro, como un escritorio o una mesa resistente. Una vez allí agárrese con ambas manos de una pata.

  2. Manténgase alejado de ventanas, vidrios, espejos, puertas exteriores o paredes y de todo lo que pueda caerle como lámparas y muebles.

  3. Si no hay una mesa o escritorio cerca de usted, cúbrase la cara y la cabeza con sus brazos y agáchese lejos de ventanas y estanterías.

  4. Si usted está en…

  •  La calle: aléjese los postes y los cables eléctricos.

  • Un edificio: Métase debajo de una mesa o escritorio, alejado de ventanas y paredes exteriores. Permanezca allí hasta que haya pasado el movimiento. NO use los ascensores.

  • El interior de un lugar concurrido como un restaurante o un cine: Quédese donde esté. No corra hacia las puertas. Aléjese de las repisas que contengan objetos que puedan caerle.

  • Un carro en movimiento: Pare tan rápido como sea posible y quédese dentro del vehículo hasta que pase el temblor. Evite detenerse cerca o debajo de edificios, árboles, puentes o cables eléctricos. Luego, proceda cautelosamente, observando la carretera y los puentes para ver si tienen daños. Si tiene que salir, esté pendiente de objetos que caigan, cables eléctricos caídos y paredes, puentes, etc.

DESPUES

1. Si queda atrapado en los escombros:

• No encienda fuego.

• Trate de no moverse ni levantar polvo.

• Cúbrase la boca con un pañuelo o con su ropa.

• Dé golpes en un tubo o la pared para que los rescatadores puedan encontrarlo. Use un pito, si tiene uno. Grite sólo como último recurso, ya que al hacerlo podría tragar cantidades peligrosas de polvo.

2. Sepa que después de un terremoto, vendrán réplicas. Si el lugar donde se encontraba fue afectado por el primer temblor, evite volver a él. Estas réplicas por lo general son menos violentas que el terremoto principal, pero suficientemente fuertes para causar daños adicionales a estructuras debilitadas.

3. Verifique si hay lesiones. No intente mover a las personas que estén seriamente lesionadas, a menos que estén en peligro inmediato de muerte o nuevas lesiones. Si tiene que mover a una persona inconsciente, estabilice primero el cuello y la espalda, y luego pida ayuda inmediatamente. Si la víctima no está respirando, coloque cuidadosamente a la víctima en posición para administrarle resucitación de boca a boca.

4. Mantenga la temperatura del cuerpo de la persona lesionada con una frazada, pero asegúrese de que no se caliente demasiado.

5. Nunca dé líquidos a una persona inconsciente.

6. Si la luz se corta, use linternas de batería. No use velas ni fósforos en el interior después de un terremoto, ya que puede haber fugas de gas.

7. Inspeccione su hogar para ver si hay daños estructurales. Si tiene dudas acerca de la seguridad, haga que un ingeniero civil inspeccione su casa antes de regresar.

8. Limpie el suelo de medicinas, blanqueadores, gasolina y otros líquidos inflamables derramados. Si se detectan vapores de gasolina y el edificio no está bien ventilado, salga inmediatamente. Si siente olor a gas o escucha un sonido de silbido o soplido, abra una ventana y salga.

9. Corte la corriente eléctrica, si sabe o sospecha que hay daños. Cierre el suministro de agua en la toma principal si las tuberías de agua están dañadas. No baje el agua de los inodoros hasta que sepa que el alcantarillado está en buenas condiciones.

10. Abra los gabinetes con cuidado, ya que los objetos pueden caer de los estantes.

No solo debemos estar atentos cuando suceda este tipo de eventos, tambien debemos saber que hacer ante cualquier eventualidad y recuerda siemrpre es buena saber que hacer para tener riesgo mínimo.

Fuente: http://www.igepn.edu.ec

ASÍ SE CALCULA LA INDEMNIZACIÓN EN UN ACCIDENTE DE TRÁFICO

Si te fueras de cámping con trescientos aseguradores del automóvil, la verdad, no sabemos si las noches junto a la hoguera te resultarían divertidas; pero lo que sí sabemos es que escucharías mil veces la palabra Baremo antes de volver a la ciudad. Si te explicamos aquí de qué va eso del Baremo, puede que ya te puedas ahorrar lo del cámping.

El Baremo se llama, en realidad, Sistema para la Valoración del Daño Corporal en Accidentes de Tráfico; y es, como su propio nombre indica, el conjunto de reglas por las que se rige la fijación de la indemnización monetaria a la que tiene derecho cualquier persona que ha resultado herida en un accidente de tráfico, en función de la importancia de sus lesiones. Porque en España, como país que es en el que existe el seguro obligatorio de automóvilestodas las víctimas de accidentes son compensadas económicamente. Nadie se queda fuera.

Baremos de este tipo los hay, parecidos, en otros países. Pero el Baremo español tiene una particularidad importante: está en una ley, lo cual quiere decir que es de obligado cumplimiento por los tribunales, pues sabido es que la labor de los jueces es, precisamente, cumplir y hacer cumplir la ley. En la práctica, esto quiere decir que la misma lesión, a víctimas de parecidas características, «vale» lo mismo en cualquier lugar del mundo. 

¿De qué víctimas se ocupa el baremo español?

  • Los fallecidos: a las personas que han muerto en accidente de tráfico, obviamente, no se las puede indemnizar. Pero, en su lugar, se indemniza a los perjudicados, esto es, a las personas con una relación estrecha con el fallecido que por ello deben ser resarcidas de las consecuencias de su desaparición. La inmensa mayoría de los perjudicados son abuelos, padres, hermanos, cónyuges e hijos.
  • Las secuelas: una secuela es una consecuencia física que se sufre de forma permanente tras el accidente; por ejemplo, la pérdida de movilidad de un dedo, o de una pierna. La secuela, obviamente, es objeto de indemnización.
  • Las incapacidades temporales: Las conocidas como IT son aquellos daños que sufren personas en accidentes de tráfico pero de los que, con el tiempo y tratamiento, se curan. En las IT, lo que se indemniza son los días que toma esa curación.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, el Baremo del automóvil no es una lista cerrada y rígidaen la que todo es valorado siempre de la misma manera (por ejemplo: perder movilidad de un dedo siempre vale tantos euros). No. La principal virtud del Baremo es que es muy flexible: hay indemnizaciones que se fijan en rangos de intensidad, de acuerdo con la del daño; y también se tiene en cuenta la edad y otros factores, como la necesidad de cuidados en las grandes lesiones, o la necesidad de adaptar la vivienda. Siendo un sistema para todos, el Baremo tiene la virtud de adaptarse a cada uno.

Aunque no te lo creas, en el año 2016 el Baremo sirvió para fijar la indemnización de 350.000 personas. Fíjate cómo se compuso esa cifra.

Recuerda siempre tener en cuenta el significado de los terminos que usamos en el mundo de los seguros y no aumentes el riesgo.
Fuente: www.estamos-seguros.es

 

¿Qué diferencia hay entre el seguro de vida y decesos?

La pregunta sobre qué diferencia hay entre el seguro de vida y decesos es muy común, ya que muchas veces nos planteamos el hecho de contratar uno de los dos o incluso los dos. Por ello, debemos conocer en qué se distinguen, las coberturas, costes y demás aspectos importantes para elegir aquel que mejor se adecue a cada situación.

Seguro de vida y decesos: diferencias en objetivos, coberturas y costes

Para entender bien las características y determinados aspectos de cada tipo de estos seguros, debemos entender en qué consisten cada uno de ellos y así saber en que se diferencian, ya que constantemente podemos pensar que son la misma clase de seguros y no es así.

¿Qué es un seguro de vida? El seguro de vida es aquel tipo de seguro que le garantiza a una persona, en caso de que fallezca o padezca una invalidez, que a sus familiares más directos o a los que el asegurado elija se les recompense con una indemnización por este hecho. A esta indemnización se le llama capital asegurado, y va a depender de los ingresos anuales que tenga la familia durante los años que se haya contratado el seguro de vida. Por lo tanto, cuando se adquiere un seguro de este tipo, la empresa aseguradora debe estudiar los posibles riesgos, obligaciones y situación personal del asegurado. Además, el capital asegurado puede pagarse con un único pago (cuando se contrata el seguro) o como si fuera una renta y cada cierto periodo de tiempo abonar una cantidad de dinero al seguro.

Teniendo en cuenta esto, el siguiente paso es preguntarnos en qué consiste un seguro de decesos. El seguro de decesos es aquel seguro en el cual la empresa aseguradora, a cambio de recibir unos pagos periodicos durante el contrato con el asegurado, se compromete a cubrir los gastos funerarios y demás aspectos especificados en la póliza en caso de que muera el asegurado. Por ejemplo, en el caso del entierro del asegurado se hará cargo de todos los costes relacionados con este hecho y así los familiares o personas más cercanas no se tendrán que hacer cargo. Además de que cubre el fallecimiento de la persona, es importante resaltar que en ocasiones suele prestar ciertos servicios al entorno más cercano en unos momentos tan difíciles.

¿Con qué objetivo contratar un seguro de vida o un seguro de decesos?

El seguro de vida tiene como finalidad principal proteger a los familiares o personas más cercanas del asegurado cuando fallece. Es decir, garantiza que cuando la persona que ha decidido contratar este tipo de seguro muere o sufre alguna invalidez, la estabilidad familiar no se vea perjudicada y que los beneficiarios de la póliza reciban una compensación económica. La protección del ser humano y de la gente más cercana es fundamental en esta clase de seguros para ante cualquier siniestro, las situaciones personales no se vean tan afectadas. El riesgo que se cubre en un seguro de vida es la vida humana.

En cuanto a la finalidad que tiene el seguro de decesos, podemos decir que es cubrir todos los costes relacionados con el fallecimiento de la persona asegurada que decidió contratar el seguro, como el entierro, el tanatorio, la misa, la tramitación de documentos por defunción… De este modo los familiares o las personas más cercanas al asegurado que ha fallecido, no se tiene que hacer cargo de estos gastos ni tampoco abonar cualquier cantidad de dinero. En este caso, el riesgo que se cubre en un seguro de decesos son los gastos de entierro.

Coberturas que pueden ofrecer ambos tipos de seguros

Antes de todo, debemos tener claro que las coberturas son las prestaciones especificados en la póliza del seguro que contratamos que la empresa aseguradora se va a hacer cargo, de modo que el asegurado va a quedar protegido en caso de que ocurra un siniestro. Por ello, cada uno de estos dos seguros de los que estamos hablando van a tener distintas coberturas.

Las coberturas de un seguro de vida suelen ser:

  • El fallecimiento del asegurado
  • La incapacidad física y profesional permanente por accidente o enfermedad
  • Las enfermedades graves como cáncer, insuficiencias renales, trasplantes de órganos vitales, accidentes cerebro-vasculares…

Respecto a las coberturas del seguro de decesos tenemos por ejemplo:

  • La prestación del servicio funerario: entierro, tanatorio, misa…
  • Gestiones administrativas por defunción
  • Asistencia en viajes y repatriación

Cabe destacar que a estas coberturas mencionadas se pueden añadir otras adicionales cuando se contrata la póliza de seguros. Cuantas más coberturas contenga el seguro de vida y el seguro de decesos, más se va a encarecer la prima que se paga pero más cubierto va a estar el riesgo del asegurado.

¿Cuál es el coste de un seguro de vida?, ¿y el de un seguro de decesos?

A la hora de contratar cada tipo de seguro, las compañías aseguradoras nos estudian en profundidad para así determinar cuál es el coste de la prima y riesgo que se debe cubrir. Por lo tanto, dependiendo del seguro que se quiere adquirir van a tener en cuenta unos aspectos u otros y la prima se va a encarecer más o menos.

En el seguro de vida, el asegurado elige la cantidad que quiere incluir en la póliza que es el capital asegurado (capital que cobrará la familia cuando el asegurado muera) y el coste de la prima va a depender de:

  1. La edad del asegurado: las compañías de seguros fijan un límite de edad en función de la póliza del seguro. Cuanto más mayor sea una persona, mayor va a ser el coste.
  2. El estado de salud: mediante un examen médico, la aseguradora puede determinar si el asegurado fuma, bebe, tiene alguna enfermedad… y de este modo cuanto más riesgo haya encarecer la prima
  3. El oficio o profesión: si la persona que va a contratar el seguro está empleado en un trabajo bastante arriesgado, se encarece la prima y el coste aumenta
  4. Las aficiones del asegurado: si los hobbies son ir al cine la prima será más barata que si los hobbies son por ejemplo hacer puenting
  5. El número de miembros en la familia: cuántas personas dependen del asegurado y qué edades tienen. Por ejemplo, cuanto más hijos se tengan más caro va a ser el seguro.
  6. Las deudas o hipotecas del asegurado

En el seguro de decesos, es la compañía aseguradora quien calcula la cantidad de dinero necesarios para hacer frente a los gastos del fallecimiento del asegurado y de este modo el asegurado elige aquello que va a pagar y los servicios que quiere elegir. En este caso, el coste de la prima va en función de aspectos bastante parecidos como por ejemplo:

  1. La edad de la persona asegurada: es más probable que se muera una persona con 80 años donde la prima será más cara que para una persona de 30 años
  2. El lugar de residencia: dependiendo de la provincia o país el coste de la prima va a ser mayor o menor. Igual que hay diferencias si se vive en un pueblo o en una ciudad.
  3. El estado de salud: en este tipo de seguros no se suele hacer un examen médico pero si cuestionarios relacionados con la salud del asegurado
  4. Duración del seguro y capital asegurado
  5. Forma de pago: hay diferentes tipos de seguros de decesos como de prima única, natural, mixta… y va a tener un coste u otro dependiendo de la que se elija.

¿Quiénes contratan estos seguros?

Cuando una persona tiene una familia con dependencia económica o la pensión es baja, se suele optar por la contratación de un seguro de vida, ya que en el caso de que la persona fallezca su cónyugue, hijos o beneficiarios de la poliza van a depender menos de él gracias a la indemnización que les prestará la compañía con la que se haya realizado el seguro. Por lo tanto, este tipo de seguros no suelen contratarlos personas solteras o que no tienen ningún tipo de cargo familiar. Además, en un seguro de vida, no todo el mundo lo puede contratar ya que los menores de 14 años y los mayores de 70 años suelen estar fuera de las coberturas que ofrecen las aseguradoras en la póliza.

Por ejemplo, un seguro de vida lo contrataría una persona con hijos en la universidad y alguna deuda o hipoteca. De este modo, si fallece, sus hijos o cónyugue tendrán una cantidad de dinero y no dependerán tanto económicamente del fallecido.

Sin embargo, a la hora de plantearnos contratar un seguro de decesos debemos saber que va dirigido a un grupo de gente más grande. Esto se debe a que este tipo de seguro lo pueden contratar menores de edad y ancianos mayores de 70 años, aunque dependiendo de la edad será aconsejable contratar un tipo de seguro de decesos u otro ya que el riesgo es diferente.

¿Seguro de vida o seguro de decesos?

En definitiva, debemos tener claro un aspecto fundamental y es que los seguros de vida y los seguros de decesos pueden ser complementarios. Por lo tanto, no existe ninguna razón por la que elegir solo o uno u otro, ya que ambos tienen finalidades, coberturas y costes distintos, y además, se aplican diferente dependiendo de la situación personal de cada asegurado. De este modo, se pueden tener los dos tipos de seguros sin ningún problema.

Y no aumentes el riesgo, consulta siempre los beneficios y las diferencias al contratar cualquier seguro.

Fuente: www.rankia.com

EL SEGURO DE AVIONES Y SU IMPORTANCIA PARA LAS AEROLÍNEAS

Antes de comenzar a explicar en qué consiste el seguro para aviones, cabe destacar que el avión es el medio de transporte de masas que mayor evolución ha experimentado durante el siglo XX y que, a día de hoy, sigue siendo la manera de desplazarse más segura. Lo que comenzó como un medio sólo accesible para personas con grandes recursos económicos ha pasado a estar a disposición de la mayoría de la población, conforme han evolucionado la sociedad y la tecnología. Las personas cada vez quieren volar más y más lejos.

Como imaginarás, el precio de un avión es elevadísimo. Se trata de máquinas construidas y equipadas con la más alta tecnología. Para que te hagas una idea, el abanico de precios del fabricante europeo Airbus va desde los 76 millones de euros hasta los 437. Y eso cada avión. Así que, si multiplicas ese precio por toda la flota que puede tener una aerolínea, puedes entender la necesidad de proteger la inversión que supone la compra de los aviones ante el riesgo de accidente. Por ello, existen seguros de aviones que cubren los daños que puedan sufrir las aeronaves en esos casos.

Sin embargo, y aunque no lo parezca, los daños del propio avión no representan el mayor riesgo para la aerolínea. Incluso tampoco lo serían los daños o perjuicios que, con motivo de un accidente del avión, puedan sufrir los pasajeros o el equipaje (para los que también existe un seguro, y además obligatorio). El principal riesgo que cubren los seguros para aviones son los daños que se puedan causar a terceras partes, con motivo de las operaciones aeronáuticas que se realicen. Los daños a terceros son poco frecuentes, pero eso no quiere decir que no puedan ocurrir. Además, las consecuencias de, por ejemplo, la caída de un Jumbo en una zona poblada pueden ser devastadoras. Todas las partes afectadas deben ser indemnizadas por el daño sufrido.

Es por ello que el legislador, tanto nacional como internacional, ha establecido un eficaz sistema de protección de los derechos de los usuarios del avión y de terceras personas que puedan verse afectadas por un accidente u operaciones de las aeronaves.

En este esquema de protección el seguro de avión juega un papel fundamental como garante o protector del patrimonio económico, tanto de las aerolíneas como de sus usuarios y resto de ciudadanos. De hecho, aunque tú no lo percibas, para cualquier operador aéreo tan importante como disponer de los pilotos y la tripulación de cabina necesarios, es disponer de la correspondiente protección que te da un seguro para aviones.

Literalmente: sin seguro, no se vuela.

El Riesgo Mínimo se aplica para cualquier tipo de servicios que preste cualquier empresa.

Fuente: http://www.estamos-seguros.es

 

¿CÓMO SON LOS CLIENTES DE SEGUROS DE VIDA?

En este mundo, es obvio, hay gente que compra seguros de vida, y gente que no. Las motivaciones de quienes no lo hacen son muy variadas, como lo son también de los que deciden dar el paso. El sector asegurador, obviamente, sabe mucho más de las personas que adquieren sus productos. Aquí te vamos a contar algunas cosas que sabemos sobre los clientes de seguros de vida.

La primera cosa que podemos contarte es que el cliente de seguro de vida cada vez quiere estar más protegido. La protección de un seguro de vida es el capital contratado que se recibirá cuando ocurra el evento previsto en la póliza (sea la muerte, o la jubilación). Y los datos muestran que cada vez se asegura más. Tanto hombres como mujeres, a lo largo de los últimos años, han ido aumentando el capital medio asegurado en sus contratos.

Siempre se ha dicho que el matrimonio (y la descendencia) son momentos muy importantes a la hora de pensar en asegurar la vida, y los datos parecen confirmarlo, pues prácticamente la mitad de los clientes de seguros de vida están casados. En todo caso, el dato interesante para los sociólogos probablemente sea el elevado papel que juegan en el aseguramiento las personas que no están ni solteras ni casadas (separados, divorciados y viudos).

¿Y cuál es la edad de estos clientes de seguros de vida?

¿Y la edad? Siempre se ha dicho que hay que ser mayor para preocuparse por el seguro de vida. No es tan verdad. Casi uno de cada cuatro clientes de seguros tiene menos de 34 años, y si miramos por debajo de los 44 nos encontramos a un poquito más de la mitad.

Estos datos demuestran una cosa: en realidad, comprador de seguro de vida se puede ser en cualquier circunstancia; cualquiera que sea tu sexo, tu condición personal o tu edad. El seguro de vida, en realidad, es un conjunto muy amplio de productos que ofrece soluciones de ahorro en el tiempo, así como de prevención para los tuyos si ocurre algo inesperado. Conforma una plataforma de protección integral que, adecuadamente combinada, provee de elevados niveles de seguridad. Que es, lógicamente, de lo que se trata.

Recuerda, no aumentes el riesgo.

Fuente: www.estamos-seguros.es

LOS SEGUROS PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y LA CONCIENCIACIÓN DE LAS ASEGURADORAS

Durante muchos siglos, las personas con necesidades especiales fueron marginadas y consideradas de poca o nula utilidad para la sociedad; pero esos tiempos han quedado afortunadamente atrás. Las sociedades modernas reconocen que las personas con necesidades especiales tienen unas capacidades homologables a las de cualquiera y, desde luego, los mismos derechos que cualquier otro ciudadano.

Esta asunción tiene, también, su correlato en el mundo del seguro con los seguros para discapacitados. Concretamente, el sector asegurador español cuenta con una Guía de buenas prácticas en materia de discapacidad; una autorregulación sectorial que garantiza que las entidades adheridas a dicha guía tienen un comportamiento adecuado y no discriminatorio frente a las personas con necesidades especiales y sus familias.

Entre las cláusulas de dicha guía hay varias que inciden en el tema, muy importante para este colectivo de personas, de la accesibilidad. El seguro para discapacitados se compromete a facilitar el acceso de las personas con necesidades especiales a las gestiones que deban realizar, tanto físico (instalaciones) como de otro tipo (las comunicaciones, la gestión de siniestros, presentación de reclamaciones, etc.)

Los seguros para personas con necesidades especiales comprometen a las aseguradoras, además, a formar a su red comercial en las materias relacionadas con las personas discapacitadas.

Los llamados manuales de suscripción del asegurador, es decir los textos que sirven para formar a los comercializadores, incluirán contenidos específicos sobre la discapacidad y los procedimientos específicos que se han de seguir en el caso de que una persona con necesidades especiales desee adquirir algún tipo de seguro.

El seguro para personas con discapacidad se compromete a facilitar el acceso de las personas con necesidades especiales a las gestiones que deban realizar

Por último, pero no por ello menos importante, la auto-regulación sectorial también trabaja contra un efecto repetidamente denunciado por las organizaciones ligadas a la discapacidad: el escaso conocimiento real que existe sobre las circunstancias de las personas con necesidades especiales, que hace que resulte difícil calcular las primas del seguro para discapacitados, o que éstas sean artificialmente elevadas. En este sentido, las entidades se comprometen a trabajar conjuntamente para construir bases de conocimiento que permitan medir con mayor precisión las circunstancias de las personas aseguradas con necesidades especiales; lo que ha de redundar en un cálculo más adecuado de sus condiciones de aseguramiento.

Y recuerda no aumentes el riesgo.

Fuente: www.estamos-seguros.es

Países a los que es obligatorio viajar con seguro

Hay países que exigen la contratación de un seguro de viaje con coberturas de asistencia médica y repatriación para poder entrar en su territorio.

A la hora de viajar, la contratación de un seguro de viaje nos garantiza una serie de coberturas que, en función del tipo de póliza, pueden ser la asistencia médica y hospitalización por enfermedad y accidente, la repatriación o el reembolso por anulación o pérdida de equipaje, entre otras.

Quizá haya quien piense que el seguro no sea un trámite obligatorio cuando organizamos un viaje. Sin embargo, no es así. Hay países que exigen la contratación de un seguro de viaje con coberturas de asistencia médica y repatriación para poder entrar en su territorio. Además, cada estado o grupo de ellos imponen una serie de condiciones a estas pólizas.

Seguro para viajar a Ecuador

A partir de mayo de 2018,  quienes vayan a viajar a Ecuador tendrán que cumplir con la Ley Orgánica de Movilidad Humana por el tiempo en que se mantengan en territorio ecuatoriano. De acuerdo con los artículos 57 y 58, todo extranjero que ingrese a Ecuador por puertos, aeropuertos o fronteras deberá presentar en migración un certificado, factura o comprobante de contar con un seguro de viaje internacional válido en Ecuador y durante toda la estancia en el país. Según recomendaciones del Ministerio de Exteriores de viaje a Ecuador, “conviene que dicho seguro sea lo más amplio posible, con cobertura extensiva de gastos médicos y que incluya la repatriación al país de retorno”.

Seguro de viaje para Cuba

Para entrar en Cuba es obligatorio disponer de una póliza de viajes con una amplia cobertura de gastos médicos, de repatriación y de asistencia 24 horas. Y es que las principales incidencias en viaje en la isla están relacionadas con asistencias médicas por enfermedad o accidente y robos de equipaje. Por otro lado, la atención sanitaria a turistas es independiente de la que reciben los ciudadanos cubanos y se ofrece en centros del sistema Servimed. En ellos, el pago suele hacerse en efectivo y el coste puede llegar a ser elevado, especialmente en el caso de urgencias y hospitalización.

La compañía de seguros entregará al viajero una carta que acredita que éste contará con asistencia médica en Cuba.

Seguro para viajar a Rusia y Bielorrusia.

En primer lugar, es obligatorio que el viajero disponga de un visado válido que abarque el periodo de estancia previsto y en el que se indique el número de entradas que va efectuar en el país. Para ello, se debe acreditar la contratación de un seguro de viaje con una cobertura médica que pueda hacer frente a cualquier contingencia, incluida la repatriación. La aseguradora proporcionará al viajero una carta para que las autoridades confirmen que este tendrá garantizada dicha cobertura en el destino.

En concreto, en Rusia la calidad de la atención sanitaria varía según la región y, llegado el caso, puede ser necesario recibir asistencia en un centro privado.

Desde febrero de 2017, las personas que deseen viajar a Bielorrusia durante un máximo de cinco días no necesitarán un visado siempre y cuando cumplan una serie de requisitos, entre los que se encuentran el seguro de viaje. Esta póliza debe tener un límite de garantías mínimo de 10.000 € y tener validez en el territorio bielorruso, ya que muchos seguros no incluyen este país.

Seguro para viajar a Argelia

A la hora de solicitar un visado para entrar en Argelia, el consulado o Embajada requiere, entre otros documentos, un seguro de viaje que debe cubrir un mínimo de días de estancia según el objetivo del viaje, aunque éste sea por una estancia inferior. La copia a presentar deberá contener el nombre completo del solicitante y especificar que tiene cobertura para Argelia y/o Riberas del Mediterráneo y que la póliza es válida durante todo el viaje, además de estar sellada y firmada de la compañía aseguradora. Recuerda que los trámites para lo obtención de visados pueden extenderse varios meses, por lo que es recomendable reunir con antelación todos los documentos a aportar para su obtención.

Seguro de viaje para Irán

Sólo si el motivo de tu viaje a Irán es el turismo, tienes la opción de obtener el visado en la frontera, siendo éste de una sola entrada y de 90 días de validez. No obstante, además de que el tiempo de espera para tramitarlo oscila entre 2 y 6 horas, se pueden producir algunos rechazos de entrada en la frontera a ciudadanos españoles por parte de las autoridades iraníes. Por este motivo, es recomendable solicitar el visado en la Embajada de Irán con una antelación mínima de un mes. Si el objeto del viaje es diferente al turístico (académico, deportivo, negocios…) los visados requieren de autorizaciones administrativas previas de diversos organismos iraníes, por lo que el tiempo de tramitación es más lento.

Para tramitar la visa para viajar a Irán es necesario aportar un seguro de viaje en cuyo certificado se exprese claramente el nombre del titular y la validez de la póliza, que ha de coincidir con el período de vigencia del visado.

Seguro para viajar por el Espacio Schengen

Lo conforman Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Suecia y Suiza. Obtener un seguro Schengen nos permite obtener la visa para viajar por estos 26 países por un máximo de 3 meses en un periodo de 6 meses sin tener que realizar gestiones adicionales para cada uno de ellos. Por otro lado, para visitar uno de los cinco países de la Unión Europea que no pertenecen al espacio Schengen(Bulgaria, Rumanía, Chipre, Irlanda y el Reino Unido), se necesitará solicitar un visado aparte para cada uno de estos países.

El seguro Schengen tiene que cumplir una serie de requisitos mínimos. Hay países que requerirán una carta proporcionada por tu compañía de seguros que refleje que la póliza cumple estas condiciones.

  • Cubrir gastos de repatriación en caso de emergencia o fallecimiento, la asistencia médica de urgencia y la atención hospitalaria de urgencia, con una cobertura mínima de 30.000 euros.
  • Validez igual al tiempo de permanencia en territorio Schengen, es decir, al tiempo para el que se expedirá el visado.

Hay 43 países que no pertenecen a la Unión Europea (Argentina, Chile, Venezuela, Brasil, Colombia, México, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur, entre otros) cuyos ciudadanos no necesitan visado Schengen para viajar tras los acuerdos establecidos con cada uno de ellos. Eso sí, a dichos ciudadanos se les examinará la documentación de viaje, así como otras condiciones de entrada, las cuales incluyen un seguro de viaje con las mismas condiciones que el que se exige para obtener la visa Schengen. Una vez en el espacio Schengen, tendrán lo mismos derechos que el titular de un visado Schengen.

Fuente: www.intermundial.es